Juan Pablo Penilla Rodríguez Rodríguez Asesor Estatal
¿Dónde va a parar el talento femenino? Alrededor de un 60% de los
nuevos universitarios de la Unión Europea (UE) son mujeres y, sin
embargo, los datos estadísticos demuestran que la presencia femenina en
los puestos de toma de decisiones es significativamente inferior.
En las sociedades cotizadas de la UE de mayor tamaño hemos asistido a
un importante crecimiento del porcentaje de mujeres en los consejos de
administración, especialmente, entre los años 2010 y 2015. Sin embargo,
este crecimiento se ha ralentizado en los últimos años y, sobre todo,
resulta muy dispar entre los distintos países.
De
acuerdo con los últimos datos publicados por el Instituto Europeo de la
Igualdad de Género (EIGE), en diciembre de 2022, el 32,2% de los
consejeros de las sociedades cotizadas de la UE de mayor tamaño son
mujeres. Existen más consejeras no ejecutivas (34,8%) que ejecutivas
(21,1%) y el porcentaje de consejeras delegadas sigue siendo muy
reducido (8,4%).
Por países, destaca la presencia femenina en los consejos de Francia
(45,2%), Italia (42,6%), Holanda (41,6%) y Dinamarca (40,8%), datos que
contrastan con los de Chipre (10,2%), Estonia (10,3%), Hungría (10,4%) y
Bulgaria (14,8%). El EIGE analizó, en 2021, la correlación entre el
incremento de mujeres en los consejos en la última década y la política
legislativa que se había adoptado en cada Estado miembro. Concluyó que,
en los países donde se había aprobado una norma de carácter vinculante
(por ejemplo, Francia, Italia, Holanda o Bélgica), el incremento del
número de consejeras (23) era mayor que en los que habían emitido
recomendaciones de seguimiento voluntario (17,3) o no habían adoptado
medidas (2,8). Esta conclusión ayuda a explicar la reciente decisión de
la UE de imponer, por primera vez, cuotas mínimas obligatorias de
mujeres en los consejos de las cotizadas antes del 30 de junio de 2026.
España se encuentra entre el grupo de países que han optado, hasta
ahora, por fomentar la presencia femenina en los consejos de las
sociedades cotizadas a través de recomendaciones sometidas al principio
de “cumplir o explicar”. En concreto, el Código de Buen Gobierno de las
Sociedades Cotizadas, actualizado en septiembre de 2020, aconseja que, a
finales de 2022, las mujeres representen el 40% de los miembros del
consejo y que las compañías promuevan políticas dirigidas a favorecer un
número significativo de altas directivas. La efectividad de estas
recomendaciones en España ha sido mayor que la media de los otros países
que también optaron por recomendar, y no imponer, cuotas en los
consejos, y el incremento de consejeras de 2011 a 2021 fue de 21,55
puntos porcentuales. En diciembre de 2022, el 35,7% de los consejeros de
las sociedades cotizadas españolas analizadas por EIGE son mujeres. La
mayoría de ellas son consejeras no ejecutivas (41,6%), solo un 18,8% son
consejeras ejecutivas y apenas existen consejeras delegadas (2,9%).
Esta semana, el 27 de diciembre, ha entrado en vigor la directiva que
obliga a los Estados miembros a exigir que, antes del 30 de junio de
2026, en las sociedades cotizadas, excluidas las pequeñas y medianas
empresas, las mujeres representen, al menos, el 40% de los consejeros no
ejecutivos o el 33% del total de los miembros del consejo. Además, en
las sociedades en las que no haya un 33% de consejeras, se tendrán que
fijar objetivos cuantitativos individuales para mejorar, antes del 30 de
junio de 2026, el equilibrio de género entre los consejeros ejecutivos.
Finalmente, la directiva regula algunos aspectos de los procesos de
selección con el fin de garantizar la imparcialidad y el fomento de la
diversidad de género.
Habrá que esperar a la incorporación de la directiva y, de forma
especial, al desarrollo del régimen de sanciones para conocer el impacto
de estas medidas en nuestro mercado. Sin embargo, existe ya conciencia
entre las sociedades cotizadas españolas de la importancia de fomentar
el talento femenino en la empresa como parte de su política de
sostenibilidad y de que la diversidad en la composición de sus consejos
de administración, entendida en su más amplia acepción (por ejemplo,
procedencia geográfica, edad, conocimientos y también género), resulta
clave para entender y afrontar mejor los diversos retos a los que quedan
expuestos las compañías. En un entorno crecientemente complejo y
dinámico, las sociedades cotizadas tienen que ser capaces de atraer y
retener el talento, incluyendo el de las mujeres. Para esto último, han
contado, tradicionalmente, con un altísimo respaldo de los accionistas
que, como reflejaremos en el informe que publicamos desde Cuatrecasas y
Georgeson todos los años para ayudar a las cotizadas a preparar la
próxima temporada de juntas, se ha mantenido en 2021.
